Trabajo sucio, pero entretenido (Libre)

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Trabajo sucio, pero entretenido (Libre)

Mensaje por Death el Vie Ene 28, 2011 1:07 am

* El sol despertaba en aquella mañana y la mermada ciudadela Virtue no brillaba tanto como antes, más bien su vida parecía apagarse con cada nuevo amanecer. Aquello era debido a la toma forzada liderada por legiones demoníacas. Y desde hace algún tiempo con el vacío de poder que había en el valle de las bestias las huestes infernales habían logrado afianzar la frontera bestial con Irem y su segunda ciudad ''civilizada'' quedando el resto del valle para los habitantes y luchadores salvajes que aún quedan. Allí eran pocos los seres de la naturaleza superior los que iban por voluntad propia, los que allí estaban se ocultaban entre los vástagos oscuros y preferían los ataques silenciosos al tener desventajas numéricas contra el enemigo... El escenario de la ciudadela era una de sus calles cercana a su entrada desde el cerco intermedio con Aegis, frente a una plaza mediana y ubicando algunas viviendas y comercios de estatus normal incluyendo una taberna que mostraba maltrecha su entrada y las ventanas de su fachada rotas por las constantes peleas dentro, y ahora con demonios ocupando gran parte de la ciudad muchos más frecuentes eran los enfrentamientos. El local ya estaba cerrando su ronda al ser ya las primeras horas del amanecer solar donde aún surcaban demonios en sus calles adyacentes, pero eran muchos menos que a la caída de la noche. También se podía notar un ''adorno'' sobre el bar que se identificaba como El nido del cuervo teniendo especialmente a un ave negra de dieta en carne sobre el anuncio... Casualmente un cuervo, solo que de un tamaño proporcional bastante mayor.*

* El rapaz no llamaba la atención de nadie, solo se dedicaba a observar y nada más dejando que el resto de las acciones sean consecuentes en el lugar. A cambio, en el fondo donde aún la frondosidad boscosa ocupaba unos tantos metros antes de la entrada se veían extraños movimientos que parecían ser nada interesante, hasta que de un momento a otro dos cuerpos demoníacos con los cráneos literalmente exprimidos salieron disparados hacia la calle principal quedando frente a la plaza donde uno de los cuerpos cayó al agua manchando de sangre la transparencia de la fuente central. Tras eso los demás falanges demonios se levantaron de sus lugares e investigaron a los recién aniquilados de manera violenta y en cierto modo quedaron crudos y tomaron sus armas sabiendo que lo siguiente podría no ser un buen citadino. Así con la alarma dada y los demonios formados el responsable con las manos aún llenas de sangre caliente hizo presencia... Un ente humanoide de estatura agigantada y proporciones igualmente grandes donde lo que más destacaba era su región superior dejando la parte de las piernas cubierta por un manto sombrío que emanaba energía y más energía. Aquel presentaba también un largo cabello con hebras rebeldes de color plateado y en su rostro una máscara de hueso que solo dejaba ver globos oculares blancos que repentinamente pasaron a estar enrrojecidos. A su espalda estaban dos mangos donde uno era el bastón enorme de una guadaña y el otro el mango de una espada ancha pero de longitud recortada, ambas en material óseo brillante. Sus nudillos cubiertos por guanteletes de piel púrpura oscura y con exoesqueleto dibujado en el dorso de las manos con piezas replicadas eran puños de muerte que no solo sabían golpear sino también blandir con maestría. No tenía olor a demonio ni a ángel, solo apestaba a energía difícil de describir y comparar con algo conocido, era un ente neutral pudiendo suponer rivalidad natural con demonios de sangre.*

* Una entrada osada de un solo ''hombre'' trajo consigo el grito de guerra y el avance estrepitoso de las decenas de legionarios infernales armados con distintos instrumentos de destrucción. Eran muy fuertes y rápidos y en ello el mismo representante enmascarado blandió la gran Guadaña de muerte con la diestra donde podía manejarse con tanta rapidez y fuerza como sus enemigos, pero al ser más grandes que la mayoría de ellos podía girar sobre sí mismo con el gran arma al frente usando el giro como un barredor circular para los primeros enemigos en aproximación. Siguió girando y a los que se acercaron un poco más los aturdió golpeando el suelo con la parte trasera de la cuchilla curva que tenía buen peso concentrado y suficiente para producir un impacto de onda a su alrededor que sacara a los atacantes del alcance. Levantó el arma grande tras el impacto fulminante y con los soldados que iban de frente más los que se levantaron tras la sacudida avanzó sobre sus piés y a la carrera con la hoja perpendicular adelante cuan escoba de filo y con ambas manos moviéndola constantemente en giro al usar el bastón como eje creando una picadora de hélice única que hacía muy sencillo el trabajo de la limpieza general. Sin embargo un impacto sobre su cara al terminar la barrida le hizo volver el rostro hacia donde había sido atacado con aquel concentrado energético donde el agigantado tomó con la mano izquierda dos cuerpos enemigos juntos en una sola esfera y los arrojó hacia donde se escondía aquel atacante distanciado obligándole a quitarse. Sin embargo no le hizo daño, pero cuando volvió a mirar hacia la plaza el gran enmascarado ya no estaba cerca, más bien su cuervo a pocos metros del demonio lo miró fijamente con sus ojos vacíos y solo echó un graznido siniestro típico de estas aves. Al término del ruido un ataque veloz y potente tenía al demonio de pequeño tamaño atrapado del cuerpo entero por una sola de las manos de Muerte, el cual lo acercó a su rostro tétricamente fijo.* -Dí a toda tu hueste podrida que ha llegado Muerte.- * Tras sus palabras que eran ordenes forzadas para el sorprendido tirador Muerte lo tiró al suelo frente a la niebla de sus pies magullándolo más, pero sabiendo que no moriría con eso, no todavía.* -Lárgate y aprovecha tus últimas malditas horas de vida. Salva o condena a los tuyos.- * No dejaba esa voz fría y contundente al hablar. El agredido rápidamente puso piés en polvorosa de manera maltrecha al ver que no tenía oportunidad solo contra aquel representante desconocido.*

* Avanzó de vuelta hacia el centro de la plaza observando el desastre que había dado. Ahora sus pasos eran ausentes de sonido, se encontraba levitando al raz del suelo con la nebulosa capa bajo sus pies y decidió quedarse frente a la plaza como una enorme estatua energética. El cuervo mensajero voló desde el edificio donde estaba y en un vuelo suave adelantó sus patas hacia el hombro de Muerte y al aterrizar cerró sus espesas alas negras observando junto a él los flancos que este no miraba cambiando ambos su vista de manera consecuente y compensada cuidando uno la espalda del otro. El único apoyo era la siniestra guadaña que con su cuchilla puesta contra el suelo y el bastón parado en vertical servía de soporte a su portador que empuñaba el extremo inferior del arma con la mano izquierda. La sangre de los nudillos óseos de los guanteletes se empezaba a secar creando esas manchas rojas y salpicadas sobre la osamenta. Aguardó con paciencia esperando que el llamado sea atendido y también aguardó que con su presencia y aniquiladoras acciones despertara el coraje de los hermanos bestiales que se ocultaban en las sombras.... El inicio de una revuelta que podría ser un suicidio para Muerte, o quizás no.*
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